in

8 tipos de algas marinas comestibles que debes probar

Si has escuchado hablar de las algas marinas, pero todavía no sabes cuáles existen, sus beneficios y cómo consumirlas, quédate porque en este post te vamos a hablar de cómo hacerlo con diferentes tipos de algas. Consideradas uno de los alimentos del futuro por todas las propiedades que aportan a nuestro organismo, las algas son un excelente complemento en nuestra dieta diaria. Si te has planteado empezar a consumirlas, sigue leyendo este artículo, donde te vamos a hablar de 8 tipos de algas marinas que vas a poder consumir (porque no, no todas las algas son consumibles), qué propiedades aportan a tu salud y, sobre todo, cómo las puedes cocinar. 

¿Qué son las algas marinas? 

Se podría decir que son las plantas del mar, ya que al igual que las plantas terrestres, estas también hacen fotosíntesis. Sin embargo, no pasan por un estado embrionario y, por tanto, no tienen ni raíces, ni tallos. 

Una de las curiosidades de estos productos es que dependiendo del tipo de alga marina del que estemos hablando, nos encontraremos frente algas de escasos centímetros o frente a otras que pueden, incluso, alcanzar los 100 metros. 

Propiedades de las algas marinas 

Dependiendo del tipo de alga marina del que estemos hablando, las propiedades pueden variar, pero por norma general, este tipo de productos aportan los siguientes beneficios a nuestra salud: 

  • Cuentan con una importante cantidad de fibra: de hecho, algunas variedades se consideran laxantes naturales, de ahí que su consumo tenga que estar controlado. 
  • Aportan proteínas vegetales: y libres de grasas saturadas, por lo que resultan muy beneficiosas para aportarnos parte de la energía diaria, sobre todo en dietas vegetarianas. 
  • Aportan yodo natural: lo que contribuye a que nuestras células realicen el metabolismo energético de manera correcta. Esto hace que sean muy buenas para personas que no pueden consumir marisco o pescado, pero su consumo ha de moderarse o, incluso, eliminarse, en el caso de las mujeres embarazadas y de niños pequeños. 
  • Aportan un alto contenido en vitaminas y minerales: siendo muy buenas para el correcto desarrollo de nuestra salud natural, destacando el aporte natural de calcio, lo que es buenísimo para nuestros huesos y dentadura. 

8 tipos de algas marinas comestibles 

Alga Wakame: es la más conocida y la más sencilla de encontrar en las superficies comerciales. Es muy digestiva y aporta una gran cantidad de fibra, por lo que su consumo ha de controlarse. Para cocinarla, basta con ponerla en remojo 10 minutos antes de consumirla y después podemos añadirla en verduras, sopas o tomarla a modo de ensañada. 

Guia Sostenibilidad

Alga Nori: es rica en Omega 3 y muy buena para mejorar el estado de la piel. Para su consumo basta con tostarla al fuego. Deberás esperar a que pase de su original color negro, a un color verdoso. A partir de aquí la puedes añadir a platos de verduras, cereales o ensaladas, en forma de pequeñas tiras. En Japón también la añaden al sushi. 

Alga Kombu: a diferencia de las otras, esta alga es de gran tamaño y se emplea para facilitar las digestiones, además de ser un gran alcalinizante natural. Para consumirla puedes cocer las algas en agua y pasados 10 minutos, en ese mismo agua se añade salsa de soja y se cuece durante 45 minutos. Pasado este tiempo está lista para consumir. Puedes añadirla a legumbres y arroces para hacer los platos más digestivos. 

Agar-agar: muy conocida para tratar la obesidad y el estreñimiento, y aporta una gran cantidad de fibra al organismo. Se utiliza mucho para hacer gelatinas naturales. En caso de tener diarrea, no se recomienda. Para consumirla, basta con hidratarla durante 10 minutos. 

Espirulina: la encontramos fácilmente en formato de polvo y se toma a modo de infusión para hierro, vitaminas y minerales. Los deportistas la consumen de manera regular para seguir manteniendo su energía de manera natural, pero también es perfecta para combatir la anemia o como complemento natural en dietas de adelgazamiento. 

Dulse: esta alga pertenece a la familia de las algas rojas y se ha venido utilizando de manera natural en Japón para tratar la anemia, ya que aporta gran cantidad de hierro de manera natural. Para consumirla, solo tienes que remojarla durante 5 minutos y ya estará lista para consumir. Se consume, muchas veces, añadiéndola a pasta o arroz. 

Alga hijiki: tiene un sabor intenso y su forma recuerda a los espaguetis. Este sabor hace que esté considerada una de las más sabrosas de las algas marinas para consumo que se venden en el mercado. Pero no solo eso: también aporta hierro, vitamina B, fósforo y antioxidantes. Esto la hace perfecta para reducir posibles problemas con la memoria, pero también para mejorar el aspecto de la piel de manera natural. Para consumirla deberás cocerla durante 30 minutos. Puedes cocerla con más verduras como la cebolla, las zanahorias, pero teniendo en cuenta el tiempo de cocción mencionado. 

Chlorella: es perfecta para fortalecer el sistema inmunitario y algunos estudios indican que tiene efectos anticancerígenos. Por lo general, esta alga la vas a encontrar en forma de polvo o de píldoras, por lo que no tendrás que prepararla de ninguna manera especial. Cuando la compras en polvo, la puedes añadir a ensaladas, guisos o puedes prepararla a modo de batido o infusión, al estilo del té matcha. 


Como ves, existen diferentes tipos de algas marinas consumibles que puedes encontrar fácilmente en tu superficie comercial de confianza, en tiendas especializadas o en herbolarios y que vas a poder preparar sin problema. 

Carbón activado: propiedades, beneficios y posibles usos

Qué es la energía geotérmica y cómo aprovecharla