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Guía completa: 15 alternativas al plástico en nuestro hogar

Desde En Estado Crudo lo tenemos claro: el camino hacia un futuro más sostenible y comprometido con el cuidado del medio ambiente pasa necesariamente por la reducción del uso de plásticos. La producción anual de plásticos en todo el mundo supera las 400 millones de toneladas, correspondiendo el 36 % de esta cantidad a los llamados plásticos de un solo uso. La concienciación social sobre este grave problema medioambiental es cada vez más palpable e incluso algunas instituciones han comenzado a legislar en consecuencia. La Unión Europea, por ejemplo, ha aprobado una serie de medidas enfocadas a prohibir su producción para el año 2021. La contaminación del medio natural por los desechos plásticos se ve además agravada por los propios procesos de descomposición de estos materiales y su transformación en microplásticos, residuos plásticos de pequeño tamaño capaces de llegar a los rincones más remotos del planeta a través de tierra, mar y aire. Incluso son capaces de introducirse en nuestra dieta y en la de tantas otras especies animales, suponiendo también, más allá de una evidente crisis medioambiental, un grave problema de salud pública. Por todo ello, mientras esperamos a que gobiernos, empresas y otras instituciones se pongan de acuerdo para afrontar con firmeza la reducción de la producción de plásticos y el adecuado tratamiento de los residuos que producen estos materiales, vamos a proponer una guía de alternativas al plástico que podemos poner en práctica en nuestro hogar. Opciones sostenibles y más respetuosas con el medio ambiente para sustituir los objetos de plástico que utilizamos a diario en nuestras casas. No vaya a ser que los primeros no acaben de decidirse y, entretanto, desaparezcan los peces del mar.

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Papel film

El papel film es un producto de uso muy extendido gracias a una serie de ventajas técnicas sobre otro tipo de envoltorios para uso alimentario, principalmente por su resistencia, transparencia y adaptabilidad a diferentes formas. Sin embargo, el papel film es un producto plástico que no puede ser reciclado, por lo que su fin siempre es el de convertirse en residuos plásticos contaminantes que terminan por fragmentarse en microplásticos. La alternativa más fácil para sustituir al papel film es el uso de papel de aluminio, aunque no es una alternativa sostenible ya que, aun siendo un material reciclable, supone una generación de residuos innecesaria. Alternativas mucho más ecológicas podrían ser el uso de envoltorios alimentarios a base de cera de abeja o de cera de candelilla (la alternativa vegana, a partir de una cera de origen vegetal). Estos envoltorios son aptos para tapar o envolver platos con restos de comida, bocadillos y también alimentos frescos. Están fabricados con tela tratada con ceras, resinas y aceites, para que puedan preservar correctamente los alimentos, son reutilizables y lavables. 

Otra opción para evitar el uso del papel film son los envoltorios reutilizables para bocadillos y sándwiches. Los hay de diferentes marcas y elaborados con diferentes materiales y diseños. La principal ventaja es que pueden reutilizarse, son lavables y sirven también como mantel mientras comemos. 

Fuente: Rolleat.com

Táperes

Los táperes que utilizamos para guardar alimentos son reutilizables, pero implican el uso de plástico de forma innecesaria, ya que pueden ser sustituidos fácilmente por otros recipientes como fiambreras de vidrio, si vamos a utilizarlos solo en casa, o de metal, más liviano y resistente a los golpes, en caso de que queramos sacarlos fuera. También podemos decantarnos por el uso de tapas de silicona adaptables, que podemos usar para tapar platos, ensaladeras, boles, fiambreras y todo tipo de recipientes. Pueden usarse incluso directamente para tapar algunos alimentos, como frutas y verduras cortadas en sección. Recordemos que la silicona es un polímero sintetizado a partir de silicio y oxígeno que se comporta como un material inerte. No es biodegradable, pero al menos no contamina, como sí lo hacen los residuos plásticos. 

Fuente: Amazon

Bolsas de plástico

Las bolsas de plástico que utilizamos cuando vamos a hacer la compra son otra de las principales actividades con las que más contribuimos a la generación de residuos plásticos de un solo uso. Hablamos tanto de las bolsas de plástico en las que cargamos con nuestra compra, como las bolsas individuales que se emplean a pesar y comprar frutas, verduras y otros productos. La principal alternativa al uso de este tipo de bolsas es su sustitución por bolsas de tela, a ser posible de tejidos orgánicos y sostenibles, que podemos encontrar en diferentes tamaños en función del uso que queramos darle. El uso de un carro para la compra también puede ayudarnos a reducir nuestro consumo de bolsas, además de suponer una buena ayuda a la hora de transportar compras abultadas. La compra de productos a granel es otro de los grandes hábitos que podemos adoptar para minimizar no solo el uso de bolsas de plástico, sino también de los envoltorios plásticos innecesarios con los que se precintan numerosos productos: cereales, frutas, verduras, frutos secos, legumbres, etc.

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Bolsas de plástico con cierre hermético

Las bolsas de plástico con cierre hermético son muy útiles a la hora de guardar alimentos que se vaya a congelar, ya que son impermeables y permiten ser cerradas sin que haya escapes de líquidos ni transmisión de olores de unos alimentos a otros. Para sustituirlas, nada mejor que las bolsas herméticas de silicona, que ofrecen las mismas ventajas que las de plástico, pero en una opción mucho más durable y respetuosa con el medio ambiente.  

Fuente: Amazon

Mantelería de plástico

En lugar de utilizar manteles de plástico o de hule sintético, podemos sustituir estos objetos por los manteles tradicionales de tela, que tienen mucha más resistencia al uso y pueden ser lavados muchas veces. También tenemos la opción de utilizar manteles hechos de hule natural, elaborado a partir de polímeros vegetales.

Cubiertos y vajillas desechables de plástico

Aunque la utilización de cubiertos y vajillas desechables, sean del material que sean, no va a ser nunca la primera opción atendiendo a la sostenibilidad (siempre es mejor optar por objetos reutilizables), lo cierto es que en ocasiones no nos queda más remedio que utilizar este tipo de objetos. Si este es el caso, podemos usar cuberterías y vajillas desechables elaboradas con hojas de palma, un material 100 % biodegradable, con bambú o con papel reciclado. Incluso podemos encontrar cubiertos comestibles, fabricados de harina de sorgo, arroz y trigo, que pueden ser muy útiles para determinadas aplicaciones y que nos garantizan el no generar residuos innecesarios. 

Pajitas

Uno de los objetos plásticos con los que contribuimos a contaminar el planeta de la forma más absurda e innecesaria es con la utilización de pajitas de plástico para bebidas. Este tipo de pajitas no necesitarían ser sustituidas por nada, ya que su uso rara vez es realmente necesario (más allá de que deban usarse por problemas médicos). En cualquier caso, este tipo de pajitas pueden ser sustituidas por sus equivalentes fabricadas con materiales más sostenibles: fibras de bambú, vidrio, acero inoxidable, silicona, etc. 

Botellas de plástico

Las botellas de plástico para contener agua, refrescos y todo tipo de bebidas suponen otra de las grandes contribuciones a la generación de residuos plásticos. Solo en España consumimos 3000 millones de envases de plástico de agua cada año. Una de las mejores alternativas al agua embotellada es tan simple como consumir al agua del grifo, bien directamente, bien usando filtros para el grifo o jarras filtradoras. Si necesitamos un recipiente para contener agua, refrescos u otro tipo de bebidas siempre tenemos dos opciones más sostenibles que los envases de plástico. Si es para almacenar líquidos en casa, podemos utilizar botellas de vidrio reutilizables tradicionales. Si por el contrario necesitamos un recipiente más resistente para sacar a la calle, la mejor opción son las botellas reutilizables hechas de metal.

Bastoncillos para los oídos

Los bastoncillos para la limpieza de oídos elaborados con plástico no solo suponen un aumento de la contaminación por residuos plásticos, sino que su uso no es recomendable desde un punto de vista de la salud, ya que puede conducir a lesiones en el oído interno, así como a la contracción de infecciones. En su lugar podemos usar productos limpiadores en espray, naturales y elaborados a base de agua marina. Si necesitamos utilizar bastoncillos de algodón para otro tipo de aplicaciones, siempre podemos recurrir a sus alternativas biodegradables, como por ejemplo, estos bastoncillos de bambú y algodón orgánicos.

Fuente: Amazon

Tampones y compresas

Algunos productos de plástico son más necesarios que otros e incluso más complicados de sustituir. Este es el caso de los tampones y las compresas que se emplean para la higiene femenina. En este sentido, una de las mejores alternativas es la del uso de la copa menstrual, elaborada con silicona hipoalergénica, lavable y que permite ser reutilizada durante años. Las que no terminen de convencerse por el uso de la copa menstrual, siempre pueden decantarse por los tampones y compresas ecológicos, elaborados con productos biodegradables, como el algodón natural. Y por último, también se pueden probar las bragas absorbentes.

Champú

Otros productos de uso diario en el hogar con los que aumentamos la generación de residuos plásticos es con los champús y otros productos líquidos de higiene personal. Además de en los envases, este tipo de productos pueden llevar también pequeñas esferas de microplástico en su propia composición. Para evitarlos, podemos optar por comprar champús en sólido o decantarnos por la adquisición de este tipo de productos a granel, cada vez más accesible. 

Estropajos

Los estropajos más utilizados a menudo se componen de fibras sintéticas y de espumas elaboradas con distintos derivados plásticos. Si queremos dejar de utilizar este tipo de productos, podemos optar por su versión ecológica y sostenible, los estropajos de luffa, elaborados con fibras vegetales naturales. 

Fuente: Wikipedia

Esponjas

Otra aplicación para las fibras vegetales de las plantas de luffa es la fabricación de esponjas naturales para la higiene corporal. Este tipo de esponjas naturales son 100 % biodegradables y son una magnífica alternativa a las esponjas elaboradas a partir de materiales sintéticos. 

Cápsulas de café

Si queremos llevar una forma de vida más sostenible y comprometida con el medio ambiente pero somos amantes del café, podemos seguir consumiendo este producto ya que existen en el mercado opciones orgánicas y de producción sostenible. También si nuestra cafetera es de cápsulas monodosis, ya que estas cápsulas de café, elaboradas normalmente a partir de plástico y aluminio, también tienen alternativas ecológicas y biodegradables. Aunque si optamos por modelos de cafeteras más tradicionales, mejor que mejor.

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Pasta dentífrica

Hasta en la pasta de dientes nos cuelan los plásticos. Y no solo en los envases, sino en la propia composición de los geles dentífricos, en forma de esferas microplásticas usadas como abrasivo.  Si queremos evitar estos microplásticos, nada mejor que revisar la composición de nuestra marca de pasta de dientes o decantarnos por sus alternativas naturales como es la pasta dental natural sólida

Y por supuesto, debemos intentar sustituir los cepillos de dientes de plástico por los de madera o bambú.

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