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¿Cómo conservar los huevos? ¿En la nevera o fuera?

Los huevos forman parte de nuestra dieta desde tiempos inmemoriales. Y se puede decir que, actualmente, no hay semana en la que la mayoría de la población no consuma, al menos, uno o dos huevos de gallina. Las razones de que se coman tantos huevos pasan por sus propiedades nutricionales, ya que son una excelente fuente de proteínas, y por su gran versatilidad a la hora de cocinarse.

Pero los huevos también son uno de los alimentos más delicados a la hora de conservarse y consumirse. Esto se debe a que cualquier fallo en su mantenimiento o refrigeración puede derivar en intoxicaciones que llegan a resultar bastante graves. No te preocupes. No hace falta una ingeniería aeronáutica para conservar los huevos correctamente, solo basta con prestar atención a algunos aspectos y seguir unas recomendaciones básicas muy fáciles de aplicar.

¿Es mejor conservar los huevos en la nevera o a temperatura ambiente?

Ésta es una de las preguntas que te puedes hacer con toda naturalidad. Cuando compras en la tienda o en el supermercado, a pesar de que hay muchos alimentos que se exponen refrigerados o congelados, los huevos se encuentran en estanterías normales, a temperatura ambiente, sin más precauciones y cuidados que sus respectivos embalajes.

Pero, al llegar a casa, los huevos se van directos a la nevera, al igual que haces con los yogures, los productos de charcutería, las verduras, etc. Entonces, ¿hacen bien en el supermercado o haces bien tú en casa? ¿Quién tiene razón?

La verdad es que ambas acciones son las adecuadas. Esto, aunque pueda parecer contradictorio, tiene una explicación, que se basa en los cambios de temperatura. Cuando los alimentos pasan de frío a calor, se suele condensar agua en la superficie. Esto es algo que se ve frecuentemente en los yogures o en la fruta. Pero, en el caso de los huevos, resultaría muy peligroso, ya que su superficie es porosa y facilitaría la contaminación del interior del huevo.

Por este motivo, los huevos no se refrigeran desde que se recogen hasta que llegan al hogar del consumidor, para no someterlo a varios cambios de temperatura que provoquen estos peligros que pueden derivar en una intoxicación grave.

¿Y por qué se guardan en la nevera en casa?

El cambio de la temperatura ambiente a frío no es peligroso como el cambio contrario de temperaturas. Por este motivo, no pasa nada por guardarlos en la nevera en casa. Pero, no solo eso, sino que hay otras razones de peso para que los huevos se conserven a una temperatura más baja que la que haya en el ambiente o dentro del hogar, donde suele haber unos grados más. Además, la temperatura del ambiente puede cambiar de un día para otro y eso no ayuda a conservar los huevos.

Los huevos, cuanto más frescos, mejor. Esto, no solo quiere decir que estén más ricos y conserven sus propiedades de un modo mejor, sino que también son menos proclives a ponerse en mal estado. Y, para conservar la frescura de los huevos durante el mayor tiempo posible, las temperaturas bajas son más adecuadas.

Eso sí, si guardas los huevos en la nevera cuando llegas a casa, no los cambies de ubicación a otro lugar de tu cocina antes de consumirlos. En este supuesto, estarías cometiendo ese grave fallo de pasarlos de temperatura fría a caliente que antes comentábamos y podrías resultar intoxicado.

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Otros consejos sobre cómo conservar y consumir huevos

Para asegurarnos en la mayor medida de que no cometemos ningún error a la hora de conservar los huevos desde el momento en el que los compramos hasta que los comemos, se pueden seguir algunas pautas generales.

Los cuatro tipos de huevos de gallina y cómo identificarlos

La primera, cerciorarse al comprar los huevos en el punto de venta de que no están rotos ni tienen ninguna fisura en la cáscara. En caso de que sea así, es mejor descartar ese envase.

Al ser unos alimentos bastante delicados en lo que se refiere a su conservación, tampoco es conveniente dejar pasar la fecha de consumo preferente que viene indicada en el envase y en cada uno de ellos.

¿En qué se diferencia la fecha de consumo preferente de la fecha de caducidad?

Una vez que se llega a casa, hay que guardarlos refrigerados y no sacarlos a temperatura ambiente hasta que se vayan a cocinar.

Cuando las temperaturas son altas, sobre todo en primavera y verano, hay que tener cuidado con su punto de cocción, sobre todo en lo referente a las tortillas, y nunca dejarlas al aire si no se van a consumir en el momento.

No se deben lavar los huevos con agua ni con otros productos antes de meterlos en la nevera. Tampoco se deben cascar los huevos en el mismo recipiente donde se van a batir y no se deben separar las claras de las yemas con la misma cáscara. Todas estas prácticas pueden desembocar en graves contaminaciones.


Ahora que ya sabes un poco más sobre la conservación de los huevos y sobre cómo manejarlos hasta el momento del consumo, esperamos que puedas sentirte más seguro con ellos. Recuerda que las intoxicaciones provocadas por comer huevos en mal estado, como la famosa salmonella, pueden resultar muy peligrosas para tu salud y la de los tuyos.

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