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¿Cuánto microplástico comemos? Ya hay una cifra oficial

Estamos comiendo plástico. Y lo estamos haciendo en grandes cantidades. Los elevados niveles de contaminación por plástico que se están registrando en todo el mundo en las últimas décadas ya nos daban una pista de que esto era bastante previsible. Más aún si tenemos en cuenta la contaminación por microplásticos, pequeñas partículas de plástico de tamaño inferior a 5 mm, y también por los nanoplásticos, partículas que no llegan a 0,1 micras. Los avances científicos más recientes han hecho posible que se pueda constatar la presencia de estos microplásticos en prácticamente todo el planeta. Estos compuestos pueden ser localizados en tierra, en mares, ríos, lagos y otras grandes masas de agua, e incluso pueden viajar cientos de kilómetros a través del aire, por lo que podemos decir que están en todas partes. Los microplásticos se originan por degradación y fragmentación de trozos de plástico más grandes, por incineración o por otros procesos fisicoquímicos a los que se someten estos materiales. Los efectos negativos para el medio ambiente de esta contaminación por plásticos y microplásticos están ya más que comprobados, aunque el potencial negativo que tendrían para la salud humana está aún por determinar en profundidad. Para ello, primero es necesario saber cómo estos microplásticos alcanzan nuestro organismo y en qué medida lo hacen. Esto es lo que se ha propuesto un reciente estudio llevado a cabo por la Universidad de Newcastle, en Australia, a petición de la ONG conservacionista WWF (World Wildlife Fund).

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El estudio How Much Microplastics Are We Ingesting?: Estimation of the Mass of Microplastics Ingested (¿Cuánto microplástico ingerimos? Estimación de la masa de los microplásticos ingeridos.), elaborado por los investigadores Kala Senathirajah y Thava Palanisami, consiste en un informe elaborado a partir de los datos ofrecidos por más de 50 artículos de investigación ya publicados sobre la presencia de microplásticos en el medio ambiente y en nuestro organismo. Así, este informe permite realizar una estimación promedio de las cantidades de plástico que ingerimos cada persona, basándonos en una extrapolación de datos a un contexto global. Y los datos no son nada positivos. 

Según el estudio, cada ser humano está ingiriendo unos 5 gramos de microplásticos a la semana, lo que equivale a 21 gramos al mes y a comer unos 250 gramos de plástico de media cada año. Para valorar mejor la magnitud de estas cifras, es como si dijésemos que nos estamos comiendo el plástico de una tarjeta de crédito cada semana, o una percha cada mes, o unas 29 botellas de plástico PET de medio litro cada año. Dicho así, no resulta para nada apetecible, ¿verdad?

El informe supone un gran avance a la hora de poder estudiar los efectos toxicológicos que la ingesta de microplásticos puede tener en los seres humanos, ya que es la primera vez que se realiza una estimación fiable de las cantidades promedio de estos contaminantes que entran en nuestro organismo. Además, según Marco Lambertini, Director General de WWF Internacional, los resultados del estudio deben ser entendidos como una llamada a la acción inmediata en la lucha contra la contaminación por plásticos: “Estos hallazgos deben ser una llamada de atención para los gobiernos. Los plásticos no solo contaminan nuestros océanos y vías fluviales, acabando con la vida marina – están en todos nosotros y no podemos escapar del consumo de plásticos. La acción global es urgente y esencial para hacer frente a esta crisis.“

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Tan solo desde el año 2000 hasta la actualidad se han producido más plásticos en el mundo que en todo el resto de la historia de la humanidad. Por ello, es vital que gobiernos, empresas y ciudadanos consumidores seamos conscientes del problema medioambiental y de salud pública que supone la contaminación por plásticos. Solo así podremos atajar de forma conjunta este mal, dejar de agravar la situación actual de contaminación del planeta y tratar de reparar el daño que ya hemos hecho.

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