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¿Dónde se encuentran los microplásticos? En el agua, en la tierra y también en el aire.

La contaminación por microplásticos es uno de los principales retos medioambientales globales del siglo XXI. Así lo afirman cientos de estudios científicos realizados en los últimos años por todo el mundo que registran la presencia de estas partículas de plástico en prácticamente todos los lugares del planeta. Las muestras recogidas en estos estudios certifican la existencia de contaminantes plásticos en todos los océanos, en nuestros suelos y también en la atmósfera, en forma de micropartículas de plástico en suspensión. Sin saber aún el alcance real que puede tener la influencia de este tipo de plásticos en nuestra salud y en el medio ambiente, lo cierto es que la proliferación de los microplásticos en diferentes ambientes de todo el mundo es un hecho contrastable. Por eso, para concienciarnos sobre esta problemática medioambiental, hoy vamos a conocer qué son los microplásticos y todos los lugares dónde se encuentran en la actualidad.

¿Qué son los microplásticos?

Los microplásticos son pequeñas partículas de plástico de tamaño igual o inferior a 5 mm. Esta clasificación englobaría también a los nanoplásticos, aquellas partículas de tamaño inferior a 0,1 micras (la diezmillonésima parte de un metro) y que son especialmente preocupantes, dada la inmensa capacidad de ser transportadas por diferentes medios que les infiere su pequeño tamaño. La forma de estas partículas puede variar dependiendo de su origen y composición, pudiendo aparecer como microesferas, partículas irregulares, fibras minúsculas o pequeños fragmentos de películas de plástico. Entre los compuestos más comunes que forman los microplásticos podríamos encontrar fibras acrílicas, poliéster, nylon, polipropileno, elastano, poliuretano o tereftalato de polietileno.

Foto: Oregon State University

¿Dónde se originan estos microplásticos?

En función de su procedencia, podemos hablar de microplásticos primarios y secundarios. Los microplásticos primarios son los que han sido producidos en origen con un tamaño de menos de 5 mm. Son los tipos de microplásticos que podemos encontrar en productos de higiene, limpieza y cuidado personal, en la mayor parte de los casos en forma de microesferas. Este tipo de microplásticos pueden estar presentes en pastas dentífricas, jabones, cremas corporales, productos exfoliantes, productos de maquillaje, etc. También tienen aplicaciones médicas y farmacológicas. Los microplásticos secundarios son los que se originan por la fragmentación de componentes plásticos de mayor tamaño como parte de sus procesos de degradación (unos procesos que pueden llevar cientos de años). En este segundo caso, la procedencia de los microplásticos puede ser de lo más variopinta: prendas de ropa elaboradas a partir de tejidos y fibras sintéticas, botellas de plástico, bolsas de plástico, embalajes, envoltorios, envases, etc.

¿Dónde se encuentran los microplásticos?

Aunque cada vez hay más estudios científicos que centran el foco en torno a estos pequeños compuestos, lo cierto es que los efectos que los microplásticos puedan tener para la salud de las personas y su influencia en los diferentes ecosistemas están aún por determinar. Aún queda mucho por investigar, pero por el momento los principales peligros potenciales que entrañarían los microplásticos tendrían que ver con su efecto contaminante, con su capacidad para cambiar su estado físico-químico a medida que van degradándose, desprendiendo a su vez otros aditivos, contaminantes peligrosos e incluso microorganismos, y con el efecto perjudicial que puede tener para la salud y el comportamiento de animales y plantas al introducirse en las diferentes cadenas tróficas y de nutrición de los seres vivos. Algunos estudios, como el elaborado desde el Instituto Leibniz de Ecología de Agua Dulce y Pesca Continental, alertarían incluso de la capacidad de los nanoplásticos (los microplásticos de menor tamaño) de atravesar diferentes tipos de membranas celulares. Esto podría llegar a producir cambios bioquímicos, incluso a nivel genético, en animales y plantas.  

Plástico en Ghana | Foto: Muntaka Chasant

Por el momento, lo que sí podemos afirmar es la presencia de microplásticos y nanoplásticos en diferentes lugares y medios del planeta a tenor de diferentes estudios científicos que citaremos a continuación.

Microplásticos en mares y océanos

En la última década, la mayor parte de las alertas en torno a la contaminación por microplásticos vienen dadas por la presencia de estos compuestos en las muestras tomadas en mares y océanos de todo el mundo. Según el informe de Greenpeace Plásticos en el pescado y el marisco, publicado en 2016 y que recoge las conclusiones de diversos estudios científicos sobre la presencia de microplásticos en los océanos, la mayor parte de los residuos plásticos que acaban en nuestros mares, cerca de un 80 %, tienen su origen en tierra firme. Provienen de desechos industriales, del uso de aguas residuales como fertilizantes, de desechos textiles o de la degradación de plásticos de mayor tamaño que acaban filtrándose a aguas dulces que derivan en el mar.

Microplásticos en tierra

A pesar de la gran alarma que produce la presencia de microplásticos en las aguas de todos los mares analizados, lo cierto es que la mayor parte de los microplásticos que se desechan acaban en tierra firme. Así lo aseguran las investigaciones desarrolladas por ONU Medio Ambiente, según los cuales, un tercio de todos los plásticos desechados terminarían en tierra o en aguas dulces. Estudios del Instituto Leibniz de Ecología de Agua Dulce y Pesca Continental, afirman también que la contaminación terrestre por microplásticos sería entre 4 veces y 23 veces superior a la de los mares, en función de la zona donde se tomen las muestras. La problemática de la contaminación de los suelos por microplásticos podría ser especialmente grave. Se han encontrado microplásticos en aguas dulces de todo tipo de procedencia (ríos, acuíferos subterráneos, lagos…), en el agua del grifo, en aguas residuales con las que se elaboran fertilizantes para cultivos, etc. El mayor problema es el que supone la introducción de estos compuestos plásticos en los ciclos nutricionales de plantas y vegetales de cultivo, así como en las cadenas tróficas de animales y seres humanos. Preocupan especialmente los microplásticos procedentes de la industria textil, ya que según datos del Water World Council en cada lavadora que ponemos estaríamos vertiendo hasta 700.000 microfibras de plástico al agua.

Microplásticos en la atmósfera

La atmósfera tampoco se libra de la contaminación por plásticos. Algunos microplásticos de menor tamaño pueden transportarse incluso a través del aire que respiramos. Así lo acreditan sendos estudios europeos.

El primero de ellos, realizado por el equipo de la investigadora de EcoLab, Deonie Allen, y publicado en la revista especializada Nature Geoscience afirma que los microplásticos pueden recorrer distancias de al menos 100 km través del aire. Los investigadores recogieron muestras de una remota e inexplorada zona de montaña de los Pirineos franceses durante 5 meses. En estas muestras encontraron diferentes tipos de microplásticos (pequeños fragmentos, fibras y trozos de película plástica) cuyo lugares de procedencia estimaron a, al menos, más de 100 kilómetros de distancia. El equipo de Allen calculó una tasa de deposición de 365 partículas de microplástico por metro cuadrado y día.

El segundo estudio, dirigido por el profesor Roberto Sergio Azzoni, profesor del Departamento de Ciencias y Políticas Mediambientales de la Universidad de Milán, llegó a una conclusión similar tras encontrar hasta 75 partículas de microplásticos por cada kg de sedimentos recogidos en el glaciar de Forni, situado a más de 3.000 m de altitud en los Aples italianos.

La capacidad de los microplásticos de viajar a través del aire implica que pueden llegar potencialmente a cualquier parte del mundo. Además, estos microplásticos presentes en la atmósfera volverían a caer a tierra y océanos arrastrados por las precipitaciones, pudiendo alcanzar cultivos y ecosistemas terrestres y marinos.

Microplásticos en los alimentos

La presencia de microplásticos en tierra, mar y aire es preocupante por los efectos contaminantes de estos compuestos sobre los diferentes medios. Pero también por la capacidad de los microplásticos de penetrar en los ciclos de nutrición de animales, plantas y otros seres vivos y, por extensión, en nuestros alimentos. Según el estudio de Greenpeace, se han encontrado restos de plásticos en unas 170 especies marinas. Otro estudio realizado por la OCU en 2018 detectó la presencia de microplásticos en 69 de los 102 productos de alimentación de origen marino investigados.

A modo de resumen y como ejemplo de la omnipresencia de los microplásticos, podemos afirmar que se han encontrado trazas de estos compuestos en alimentos de consumo humano como:

  • Sal de mesa, en 36 de 39 muestras analizadas por Greenpeace en 21 países del mundo.
  • Pescados, en el 25 % del pescado dirigido a consumo humano, según la revista Nature); crustáceos, en 2/3 de las muestras analizadas en el estudio de la OCU, y moluscos, en un 71 % de las muestras sometidas a estudio.
  • Cerveza
  • Miel

Aún es pronto para saber el alcance real del efecto de los microplásticos sobre nuestra salud y sobre el medio ambiente. Pero a la vista de las propiedades y composición de estos plásticos, no parece que los resultados de las investigaciones que se hagan al respecto vayan a traernos ninguna sorpresa positiva. Así pues, debemos tomar conciencia sobre este problema y actuar en consecuencia. Para comenzar, podemos minimizar nuestro consumo de plásticos y participar en su reciclaje.

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Un comentario

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  1. Es por demás extraño que se de un seguimiento puntual desde años atrás para determinar de donde surgen los microplasticos y por otra parte a donde van a dar los microplasticos …pero no saben cuales son las consecuencias en la salud de los seres humanos, plantas, animales de tierra aire y mar….será porque ya murieron y pudieron dar una declaración???. Existe una amplia y múltiple investigación en distintos paises sobre las consecuencias a la salud No solo de la inevitable que los seres vivos se alimenten con productos que contienen microplasticos, sino tambien de los QUIMICOS que conllevan y que también afectan la salud pues son potencialmente cancerigenos…mientras tanto casi en todo el mundo la producción de plasticos NO se detiene, la contaminación tampoco.

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