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Muebles ecológicos: ¿cómo son y cómo identificarlos?

Cada vez somos más las personas concienciadas con el cuidado del medio ambiente y con la sostenibilidad del planeta. Y gracias a ello, cada vez son más, también, las alternativas de productos y servicios para el consumo que podemos considerar ecológicas o sostenibles, por ofrecer una opción responsable con el medio natural, con la biodiversidad y con las condiciones de vida de las personas. Así, podemos hablar de la alimentación ecológica, de la moda ecológica o de la cosmética ecológica. Esta tendencia hacia el ecologismo cada vez está calando más entre el público y, poco a poco, también entre los productores de bienes y servicios. Así, el modelo ecológico se está exportando con éxito hacia otros sectores. Uno de los que más está creciendo en los últimos tiempos es el de la producción de muebles ecológicos y de productos decorativos sostenibles para el hogar. Por ello, queremos conocer un poco mejor este mundo, descubriendo cuáles son las principales características que reúnen los muebles ecológicos, cuáles son las ventajas de este tipo de mobiliario sostenible y cómo podemos identificar estos productos respetuosos con el medio ambiente antes de comprarlos. 

¿Qué es un mueble ecológico?

Un mueble ecológico es aquel que se ha diseñado y producido teniendo en cuenta el respeto del medio ambiente y la salud de las personas, tanto de aquellas que lo usarán, como de los propios trabajadores encargados de su fabricación. Así, para poder considerar un mueble como ecológico debemos tener en cuenta todo el ciclo de vida del producto en cuestión: su concepción y diseño, la obtención y uso de materias primas de forma óptima, el procesado de las materias primas hasta convertirlas en un mueble, la distribución y la venta. Así pues, podemos decir también que un mueble ecológico es aquel mueble producido en base a los principios del ecodiseño, siguiendo un modelo de economía circular con el objetivo de minimizar el impacto ambiental durante su elaboración, uso y posterior reutilización, reciclado o desecho.

¿Cómo son los muebles ecológicos? Principales características

Cada vez podemos encontrar una oferta mayor de muebles ecológicos en el mercado, sobre todo a través de comercios electrónicos de Internet, detrás de los cuales muchas veces hay empresas comprometidas con el medio ambiente, artesanos, estudios de diseño y arquitectura o propuestas de comercio justo. Ante la creciente oferta, es complicado hablar de las características concretas de cada modelo de mueble ecológico, pero sí que podemos extraer una serie de características generales que todo mueble ecológico debería cumplir. Las estructuraremos en base a los siguientes aspectos: el diseño del mueble; la selección de materiales; el procesado o elaboración del mueble; la distribución y venta; el ciclo de vida, uso, reutilización y/o reciclaje y desechado del mueble. Veamos brevemente cada uno de ellos. 

1. Diseño de los muebles ecológicos

Para poder considerar un mueble como ecológico, su diseño y elaboración debería alinearse con los criterios del ecodiseño. Así, este tipo de muebles deben estar pensados para durar mucho tiempo, en el contexto de un modelo de economía circular y en oposición a la obsolescencia programada que vemos en muchos muebles convencionales y otros productos de consumo. Se fabricará optimizando el uso de materias primas y recursos energéticos y minimizando el impacto ambiental y las emisiones de CO2. También debería perseguirse un modelo de diseño y producción enfocado a la generación de 0 residuos. La polivalencia o multifuncionalidad del mueble es otro de los aspectos a tener en cuenta desde el punto de vista del diseño, de cara a no fomentar el consumismo. 

2. Materiales de los muebles ecológicos

En cuanto a los materiales elegidos para producir los muebles ecológicos estos deberán ser naturales, de producción orgánica o sostenible, de producción local o reciclados. 

Entre los materiales naturales más empleados en la producción de muebles encontraremos principalmente la madera. En este caso, existen certificaciones que nos permiten saber que la madera empleada para la elaboración de un mueble proviene de bosques gestionados de forma sostenible, promoviendo la replantación de árboles y no contribuyendo a la deforestación de los ecosistemas naturales mediante la tala ilegal. Las certificaciones de madera sostenible más comunes que vamos a encontrar serán el sello FSC (Forest Stewardship Council o Consejo de administración Forestal) y la certificación PEFC (Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal).

Otro tipo de materias primas naturales de producción orgánica que encontramos comúnmente en la elaboración de muebles ecológicos serán fibras de origen vegetal como el rattán, el mimbre, el esparto, el algodón o el bambú; fibras de origen animal, como la lana o la seda, o materiales de origen mineral, como el hierro o la piedra. 

También podemos considerar muebles ecológicos aquellos muebles elaborados con otras materias primas no naturales, pero recicladas, como muebles elaborados en plásticos, papel, cartón, etc. 

3. Elaboración de los muebles ecológicos

Además de la selección y obtención de las materias primas, los procesos de producción de los muebles ecológicos deben ser también sostenibles. Así, se elaborarán mediante sistemas de producción respetuosos con el medio ambiente, minimizando el consumo de energía, las emisiones de gases vinculadas a estos procesos de producción y la generación de residuos

Mención especial en este apartado merece el proceso de acabado de los muebles. En este sentido la fabricación de muebles tradicionales a menudo implica el uso de pinturas, adhesivos, disolventes, pinturas y barnices altamente contaminantes para el medio ambiente y nocivos para la salud. Esto pone en riesgo la salud de los trabajadores que producen los muebles e implica que este tipo de compuestos vayan liberándose poco a poco durante el ciclo de uso del mueble, en forma de compuestos volátiles orgánicos (formaldehído, acetonas, ftalatos…) comprometiendo la salubridad del ambiente en el que se ubique. Por ello, los muebles ecológicos suelen usar acabados alternativos no perjudiciales para la salud, basados en productos inocuos como barnices al agua, ceras y aceites naturales o pinturas a la caseína. Otra opción es la de acabar los muebles en bruto, sin ninguna aplicación sobre la madera. 

4. Distribución y venta de los muebles ecológicos

En cuanto a los procesos de distribución y comercialización de los muebles ecológicos, estos deben contemplar también la minimización del impacto ambiental. Así, para los embalajes de los muebles deben emplearse materiales de producción sostenible o reciclados. En cuanto al transporte, este deberá ser eficiente, tanto en la optimización del espacio como en la planificación de las rutas de envío o del tipo de energía empleada y su eficiencia. Además, como consumidores, también nosotros tenemos la responsabilidad de priorizar la compra de muebles ecológicos locales, de producción en proximidad, para que estos sean realmente sostenibles. Así ayudaremos también a estimular el tejido económico de nuestro barrio, nuestra región, nuestro país, etc. 

5. El ciclo de vida de los muebles ecológicos: uso, reutilización, reciclaje y desechado

Por último, el ciclo de uso de los muebles ecológicos también debe ser tenido en cuenta para que estos sean realmente sostenibles. Así, estos muebles se fabrican con materiales de calidad para maximizar su vida útil. También deben ser fáciles de desensamblar una vez que ya no podemos usarlos más, de cara a facilitar su reutilización o su reciclaje. Finalmente, cuando la última opción sea desechar los muebles ecológicos, los residuos deben ser los mínimos posibles y estos desechos tendrán que ser biodegradables

¿Cómo podemos identificar un mueble ecológico?

como identificar mueble ecologico

Como consumidores, para cerciorarnos de que un mueble es ecológico lo mejor que podemos hacer es preguntar al fabricante o al artesano que lo produce. Si no podemos hacerlo, lo mejor es recopilar toda la información posible sobre el ciclo de producción del mueble, para saber en qué medida podemos considerar que es sostenible. Tengamos en cuenta que la producción de cualquier bien o servicio siempre conlleva un gasto de energía o una generación de residuos, por mínimo que sea, así que deberemos ser nosotros los que valoremos si la huella generada con la compra y producción del mueble es asumible. 

Por último, podemos comprobar si los materiales empleados para la elaboración del mueble son de producción sostenible, buscando las certificaciones FSC y PEFC en el caso de la madera, u otras análogas en el caso de fibras textiles, plásticos reciclados u otro tipo de materiales. En el caso de que el mueble ecológico esté certificado como un producto de ecodiseño, podríamos encontrar las certificación C2C (Cradle to Cradle) o algunos de los sellos de la normativa ISO que certifican la producción sostenible: el ISO 14062 o el ISO 14001.

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