in

¿Cuál es el origen y la formación del petróleo?

El ser humano lleva empleando el petróleo y sus productos derivados desde hace cientos de años. Las primeras actividades industriales en torno al petróleo comenzaron a desarrollarse alrededor del siglo VIII, cuando este recurso se utilizaba como fuente de la que obtener alquitrán, un derivado natural del primero que se usaba, a su vez, en la pavimentación de calles en las grandes ciudades de Oriente Medio como Bagdad. Pero es a partir del siglo XVIII y, sobre todo, del siglo XIX, cuando el uso del petróleo se extiende de manera exponencial. A partir de la Revolución Industrial, durante el siglo XVIII, cambian los procesos de producción y el carbón se convierte en la primera fuente de energía sobre la que se sustenta la gran transformación económica y social de Occidente. Hasta entonces, el petróleo se emplea únicamente para obtener aceite industrial, con el que lubricar las máquinas, y queroseno, empleado como combustible para el alumbrado, en sustitución del aceite de ballena. A partir del siglo XIX, con la invención  y la rápida expansión en el uso del motor de combustión interna, aparece una nueva aplicación para el petróleo: la gasolina, hasta entonces considerado un subproducto sin utilidad práctica del petróleo, pasa a convertirse en el combustible más utilizado por el hombre. Por si esto no fuera suficiente para desatar la fiebre del “oro negro”, durante este mismo siglo XIX comienza a desarrollarse una incipiente industria petroquímica, enfocada a la obtención de todo tipo de plásticos a partir de polímeros obtenidos del petróleo. Esta industria alcanza su máxima expresión durante los siglos XX y XXI, dando lugar al mundo actual en donde la presencia de plásticos derivados del petróleo es prácticamente ubicua en casi cualquier tipo de producto elaborado por el hombre. 

Así pues, el petróleo es hoy en día una materia prima fundamental para la obtención de energía y para la fabricación de plásticos. Un recurso finito y no renovable, sobre el que gira toda la economía mundial. Pero no solo hemos construido una sociedad dependiente del petróleo desde un punto de vista económico o energético, sino que con ello hemos creado dos de los grandes problemas medioambientales que padecemos en la actualidad: la contaminación por plásticos a nivel planetario y el grave problema de emisiones de CO2 y gases de efecto invernadero que supone el uso de combustibles fósiles. 

En resumen, el petróleo ha sido un pilar fundamental para el desarrollo humano durante los dos últimos siglos en todos los planos imaginables: el económico, el industrial, el plano geopolítico, el social, etc. Pero también nos ha llevado a sobrepasar los límites ecológicos del planeta, alcanzando unos niveles de contaminación que ponen de manifiesto, por primera vez en la historia, la insostenibilidad de las actividades humanas tal y como las conocemos. Una insostenibilidad que nos urge a reinventar nuestras formas de vida, nuestra economía y nuestros modelos energéticos, si queremos salvaguardar el futuro de los recursos naturales del planeta y nuestra supervivencia como especie. 

¿Qué es el petróleo?

Para entender cómo hemos podido llegar a ser tan dependientes de un recurso natural como el petróleo, lo mejor que podemos hacer es conocer qué es y cuál es su origen. Con ello, comprenderemos también que este recurso es limitado, por lo que resultará evidente la necesidad de buscar alternativas energéticas basadas en fuentes de energía renovables.   

¿Cuáles son los combustibles alternativos del futuro? Ventajas y desventajas

La palabra petróleo proviene del griego antiguo, lengua en la que significa literalmente “aceite de roca”. Este origen etimológico nos ofrece una primera pista sobre la composición de este combustible fósil, ya que no en vano, el petróleo se ha considerado tradicionalmente como una especie de roca en estado líquido. El petróleo es una mezcla heterogénea de hidrocarburos y otras sustancias diluidas en concentraciones variables, entre las que podemos encontrar compuestos con base de nitrógeno, de oxígeno, de azufre, o metales como el vanadio o el níquel. En función de su origen y del yacimiento en el que se encuentre, la apariencia y la composición del petróleo puede ser muy diferente, por lo que puede presentar diferentes niveles de viscosidad o color, así como contener compuestos químicos con múltiples aplicaciones distintas. Los principales compuestos más comunes que pueden extraerse del petróleo serían:

  • Hidrocarburos saturados o parafinas
  • Hidrocarburos acetilénicos
  • Hidrocarburos etilénicos
  • Hidrocarburos cíclicos cilénicos
  • Hidrocarburos de tipo bencénico
  • Y otros compuestos oxigenados, nitrogenados, sulfurados, etc. 

En función de la composición de cada tipo de petróleo y a través de procesos de refinamiento y destilación, pueden obtenerse diferentes productos químicos como ceras, aceites, lubricantes, gasolinas, gasóleos, queroseno, gases combustibles, asfaltos, etc. 

¿Cuál es el origen del petróleo?

Aunque no puede afirmarse con una seguridad del 100 % cuál es el origen exacto de la formación del petróleo, la teoría más extendida, y la respaldada por la mayor parte de la comunidad científica, apunta a que la formación del petróleo tienen un origen orgánico. Esto explicaría la presencia de diferentes compuestos con base de carbono y otros marcadores orgánicos que se encuentran en el petróleo. 

Según esta teoría, el petróleo se formaría por la acumulación de restos de animales y plantas (principalmente zooplancton, fitoplancton y algas) en los fondos de océanos, mares y lagos de todo el planeta. Estos restos orgánicos quedarían depositados en el fondo de las zonas cubiertas de agua y quedarían enterrados bajo la acumulación de sedimentos con el paso del tiempo. La acumulación de sedimentos, combinada con el efecto de la presión de las diferentes capas de la corteza terrestre, de las altas temperaturas y del paso de millones de años, terminaría por formar el petróleo. Este petróleo, al ser líquido y menos denso que otras capas de roca, podría filtrarse hasta la superficie del manto terrestre, quedando expuesto de manera natural. Cuando durante estos desplazamientos el petróleo se encuentra con capas de roca más dura e impermeables, tanto inferiores como superiores (trampas de petróleo), queda retenido por estas capas formando yacimientos petrolíferos. 

Aunque la teoría del origen orgánico de la formación del petróleo es la más aceptada en la actualidad, lo cierto es que a lo largo de la historia han existido otras hipótesis que apuntan a un origen inorgánico. El geólogo ruso Nikolai Kudryavtsev fue el principal valedor de estas teorías durante la década de 1950, defendiendo la existencia de hidrocarburos en el interior de la tierra de formación completamente abiogenética. Sin embargo, esta teoría no ha sido capaz de explicar la existencia de compuestos con base orgánica en componentes del petróleo o en el querógeno. 

Más recientemente, en 1986, el astrónomo Thomas Gold publicó que la presencia de metano en algunos yacimientos petrolíferos podría deberse al impacto de meteoritos contra la corteza terrestre hace millones de años, dando lugar estos impactos a la formación del combustible. Sea como fuere, tanto de origen orgánico como inorgánico, lo cierto es que la existencia de petróleo en nuestro planeta es limitada, habiendo tan solo 600 grandes yacimientos estimados en el mundo, de los cuales 400 ya han sido o están siendo explotados. Esto, unido a los problemas de dependencia energética y de contaminación por emisiones de gases y por plásticos derivados del uso del petróleo, hacen que cada vez sea más urgente buscar una alternativa sostenible a este recurso no renovable.

¿En qué se diferencia la fecha de consumo preferente de la fecha de caducidad?

Guía de diferentes tipos de sal y sus usos