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¿Cómo hacer palomitas de maíz sin microondas?

Uno de los placeres mundanos más accesibles a todo el mundo y más fáciles de satisfacer es elegir una buena película y disfrutar de una tarde de cine en casa, solos o con buena compañía, y un bol de palomitas recién hechas. Un par de minutos en el microondas y ya estamos listos para comenzar. Pero, ¿es realmente sano este aperitivo? ¿Qué efectos puede tener esta costumbre tan extendida para nuestra salud y para el medio ambiente? Antes de nada, tranquilidad, para realizar el tránsito hacia un mundo un poco más sostenible no es necesario que dejemos de darnos este capricho. Podemos seguir disfrutando de nuestras palomitas de maíz, dulces o saladas, junto a nuestras pelis favoritas. Solo tenemos que aprender a hacerlo de una forma mucho más saludable e igual de fácil y rápida que recurrir a las típicas bolsas de palomitas para microondas. A continuación veremos por qué consumir palomitas para microondas nos es una buena idea, ni para nuestra salud ni para el planeta, y aprenderemos a prepararlas de la forma más sana posible en tan solo 5 minutos. 

Palomitas para microondas. ¿Por qué deberíamos evitarlas?

Antes de nada, conviene desmitificar la idea de que utilizar el microondas para cocinar es malo de por sí. Los hornos microondas comenzaron a venderse en Estados Unidos allá por 1947, después de que el ingeniero Percy Spencer descubriera el efecto de las microondas sobre los alimentos de forma casual, mientras investigaba sobre cómo mejorar el funcionamiento de un radar un par de años antes. Pero el uso de este tipo de electrodomésticos comenzó a popularizarse sobre todo a partir de la década de 1990, cuando los costes de producción pudieron reducirse enormemente. Hoy en día, los microondas se han vuelto en indispensables en muchos hogares del mundo. Su funcionamiento consiste en la emisión de microondas magnéticas de baja intensidad. Estas microondas excitan las moléculas de agua que contienen los alimentos, produciendo calor como efecto secundario. Así, podemos decir que los microondas cocinan la comida calentando el agua que hay presente en su composición. De esta forma, cocinar con un horno microondas no altera los alimentos negativamente en mayor medida que otras formas de cocinado más tradicionales. El problema surge cuando asociamos el uso del microondas al consumo de platos precocinados, ultraprocesados y alimentos de baja calidad y poco salubres. Y también por la rapidez con la que se calientan los alimentos y con la dificultad que hay para calcular los tiempos de cocinado, lo que provoca que muchas veces sobrecalentemos nuestras comidas, con lo que su composición se modifica liberando sustancias poco saludables. 

En el caso concreto de las bolsas de palomitas de maíz para microondas, las principales desventajas o motivos por los que no deberíamos consumirlas serían:

– En primer lugar, cuando compramos palomitas para microondas, estas suelen venir en cajas de alrededor de 500 gramos que contienen varios paquetes en su interior de alrededor, de 90 – 100 gramos cada uno. Así, cuando queremos hacer palomitas tenemos que ceñirnos a las cantidades que trae cada paquete, por lo que muchas veces haremos palomitas de más y, a veces, comeremos más cantidad de la que se considera saludable. Haciendo palomitas caseras, podremos elegir la cantidad deseada, evitando desperdicios.

– Del punto anterior, se puede intuir un mayor gasto económico. Una caja de palomitas para microondas de las más baratas puede costar alrededor de 1,2 €, conteniendo alrededor de 300 gramos. El precio del maíz a granel resulta mucho más barato, 2,5 € por kilo, por lo que el ahorro es más que evidente.

– A todo esto, hay que añadir el gasto innecesario para envoltorios. Como decimos, un pack de palomitas para microondas supone el envoltorio del propio pack, más los envoltorios de los paquetes individuales que contiene. En el caso de comprar el maíz a granel, usamos un solo envoltorio o recipiente, que podemos llevar nosotros mismos desde casa, para comprar una cantidad mucho mayor de maíz. Así, las palomitas para microondas son una opción mucho menos sostenible desde el punto de vista medioambiental. 

– En cuanto a la salud, cuando compramos un preparado de palomitas para microondas no sabemos realmente qué es lo que llevan ni en qué proporciones. A menudo, estas bolsas contienen aceites de baja calidad; componentes modificados genéticamente, como aceites de soja, aceites de maíz o lecitina de soja; altos contenidos de sal y azúcares; o aditivos alimentarios directamente perjudiciales para la salud: colorantes, aromatizantes, antioxidantes, conservantes… Haciendo las palomitas de manera natural, evitamos este tipo de compuestos y disfrutaremos de un aperitivo mucho más sano. 

– Las bolsas de palomitas para microondas contienen diacetilo, un aditivo alimentario artificial que se emplea para darle a las palomitas un sabor a mantequilla. Este aditivo está directamente relacionado con la bronquiolitis obliterante. Esta dolencia consiste en una obstrucción de los bronquiolos y se la conoce como “pulmón de palomitas” en Estados Unidos, porque son los trabajadores de las fábricas de palomitas para microondas quienes más la sufren. El diacetilo también está asociado a daños cerebrales y al mal de Alzheimer, según estudios de la Universidad de Minnesota

– Además del diacetilo, las bolsas de palomitas para microondas contienen conservantes como el E-310 (galato de propilo), relacionado con trastornos y problemas de salud como asma, hiperactividad, insomnio, problemas digestivos, urticaria, daños hepáticos y renales, alergias o cáncer. Además, un sobrecalentamiento en el microondas puede hacer que el preparado de palomitas libere aminas aromáticas heterocíclicas, también cancerígenas. 

Hasta la propia bolsa es tóxica. Y es que las palomitas para microondas no solo contienen compuestos perjudiciales entre sus ingredientes. La propia bolsa en la que las introducimos en el microondas libera ácido perfluorooctanoico (PFOA) cuando la calentamos. Se trata de un compuesto que nuestro organismo absorbe y almacena durante largos períodos de tiempo y que puede causar cáncer y trastornos del comportamiento

Cómo hacer palomitas de maíz en la sartén. La alternativa más saludable y sostenible

Como vemos, las razones para no consumir palomitas de maíz para microondas son muchas y de peso. Pero la buena noticia es que no tenemos por qué dejar de comer palomitas, porque podemos hacerlas nosotros mismos en la sartén en poco más de 5 minutos. Para ello, solo necesitamos el maíz en crudo, aceite de oliva, mantequilla (opcional), sal y azúcar (si queremos que nuestras palomitas sean dulces). 

A continuación, te contamos cómo prepararlas paso a paso:

  1. Lo primero que tenemos que hacer es poner un poco de aceite en una sartén grande, haciendo una capa que cubra todo el fondo de la sartén (es bueno que sea un poco alta, para que las palomitas puedan explotar, por lo que podemos usar también una cazuela), y calentamos. El aceite servirá para transmitir el calor a las palomitas de forma rápida y uniforme. Las palomitas se cocinan a unos 230 ºC, necesitan bastante calor, pero debemos vigilar para que el aceite no se queme en ningún momento, ya que esto lo degradaría, haciéndolo poco saludable.
  2. Cuando el aceite esté caliente, pero sin humear, echamos el maíz en crudo, procurando que todos los granos entren en contacto con el fondo de la sartén. Echamos una pizca de sal y ponemos una tapa. 
  3. Cuando los granos de maíz comiencen a explotar bajamos el fuego a la mitad y movemos de vez en cuando la sartén para que las palomitas no se quemen.
  4. Cuando la frecuencia de las explosiones baje a una cada 2 o 3 segundos, retiramos la sartén del fuego, pero la mantenemos tapada para dejar tiempo a que todos los granos exploten. 
  5. Después de unos 30 segundos o un minuto, destapamos la sartén y, si es necesario, corregimos el punto de sal. También podemos añadir pimienta o alguna otra especie al gusto. ¡Ya tenemos nuestras palomitas listas para tomar!
  6. (Opcional). Si nos gustan las palomitas con sabor a mantequilla, aunque esta opción no sea tan saludable como la anterior, podemos echar un poco de mantequilla previamente derretida en las palomitas después del punto 5. Removemos bien y servimos en un bol. 
  7. (Opcional). Si somos de los que preferimos las palomitas dulces, paralelamente a la preparación de las palomitas calentaremos a fuego medio un cazo con un poco de mantequilla derretida, a la que añadiremos media tacita de azúcar, removiendo constantemente para que no se queme. Cuando el azúcar coja un color dorado y se funda, bajamos la intensidad del fuego al mínimo y añadimos una chucharadita rasa de bicarbonato, lo que hará que la mezcla se vuelva espumosa. En este momento, añadiremos la mezcla caramelizada a la sartén con las palomitas después del paso 5. Removemos bien para que se impregnen con el caramelo y dejamos enfriar durante un par de minutos para que el azúcar se solidifique y las palomitas queden crujientes. Servimos en un bol y… ¡a disfrutar!

Ya tenemos una alternativa mucho más sana, sostenible y económica para seguir disfrutando de unas deliciosas palomitas de maíz caseras mientras vemos nuestras películas o nuestras series favoritas. Un aperitivo que, con moderación y vigilando las cantidades de sal, azúcar y grasas de nuestra receta, nos alegrará más de una tarde en casa. 

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