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5 tipos de plantas carnívoras increíbles que debes conocer

Las plantas carnívoras son unos de los seres vivos más peculiares y excepcionales que podemos encontrar dentro de toda la biodiversidad con la que compartimos el planeta. Se trata de un grupo de especies vegetales, de las que en la actualidad se conocen alrededor de unas 730 diferentes, que han conseguido adaptarse a medios naturales con suelos especialmente pobres en nutrientes. Generalmente se trata de zonas pantanosas o muy húmedas, con composiciones del sustrato bastante ácidas y de las que no es fácil para las plantas obtener el nitrógeno que necesitan para realizar sus funciones vitales. 

Para lograr llevar a cabo esta obtención de nutrientes, sobre todo del tan preciado nitrógeno, estas plantas han ido modificando —a lo largo de miles de años de evolución— la forma en la que obtienen los nutrientes de la naturaleza, dejando parcialmente de lado la obtención de estos recursos a través de sus raíces, para pasar a alimentarse mayoritariamente de insectos y de otros pequeños animales, y también de protozoos y otros seres vivos microscópicos. Y por el camino, han tenido que desarrollar toda una serie de ingeniosas trampas para capturarlos que hacen que entre este tipo de plantas carnívoras podamos encontrar algunas de las plantas más curiosas que existen. 

Para conocerlas un poco mejor, en este artículo de hoy vamos a descubrir a 5 de las plantas carnívoras más fascinantes del mundo. 5 seres vivos increíbles que debes conocer si eres un amante de las plantas en particular; o, en general, de la maravillosa biodiversidad de nuestro pequeño planeta Tierra.

1. Sarracenia

Bajo el nombre de Sarracenia se conoce a todo un género de plantas carnívoras originarias de América del Norte y que engloba a entre 9 y 11 especies distintas (según los autores). Especias como la Sarracenia purpurea o la Sarracenia leucophylla, que se caracterizan por sus largas estructuras tubulares que usan a modo de trampas para la captura de insectos. En estos tubos, las plantas segregan un néctar que hace la labor de cebo para invitar a los pequeños insectos al interior. La salida, sin embargo, se torna bastante más complicada…

2. Nepenthes

Otro género de plantas carnívoras similar es el de las Nepenthes, que en este caso reúne a unas 116 especies diferentes de plantas que podemos encontrar en las zonas tropicales de Asia y África principalmente. Especies tan espectaculares como Nepenthes rajah o la Nepenthes villosa, ambas originarias de la isla de Borneo; o la preciosa Nepenthes truncata, de Filipinas.

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En el caso de las Nepenthes, la trampa para la caza de insectos queda constituida por un recipiente en forma de jarra que cuenta con una especie de tapa en lo alto de la boca. En el fondo del habitáculo encontramos un fluido parecido a un almíbar que es el encargado de digerir a los insectos que caen en la trampa atraídos por el olor que despide la copa de la planta. 

3. Dionaea muscipula

Esta planta puede ser fácilmente una de las más conocidas y populares para los no expertos en plantas carnívoras, pero sin embargo, no deja de ser una planta espectacular por la forma en la que caza a sus presas. Se trata de la Dionaea muscipula, conocida de forma más coloquial como venus atrapamoscas. Se trata de la única especie de su género (Dionaea) y es oriunda de la zona sureste de Norteamérica. Lo más particular de esta planta es su trampa en forma de bisagra con sus alas terminadas en dos cadenas de cilios. Una trampa que permite a la planta ser capaz de atrapar moscas, pequeños arácnidos y otros insectos mediante lo que se conoce como movimientos vegetales rápidos, que cierran el mecanismo en menos de 100 milésimas de segundo. 

4. Drosera

El de las Drosera es otro de los géneros más conocidos y nutridos de plantas carnívoras, entre las que podemos encontrar más de 194 especies diferentes de las que se pueden encontrar ejemplares prácticamente por todo el mundo y en los 5 continentes. Plantas tan llamativas como la Drosera stenopetala, la Drosera arcturi,  la Drosera cuneifolia o la Drosera madagascariensis; todas caracterizadas por esos pelillos diminutos cubiertos de mucílago, un líquido viscoso segregado por estas plantas carnívoras con el objetivo de que los pequeños insectos se adhieran a él, quedando mortalmente atrapados.

Unas plantas que además de muy curiosas, se emplean también para usos ornamentales, gastronómicos y hasta medicinales, como por ejemplo, para combatir la tos seca, las úlceras estomacales o para tratar las quemaduras provocadas por el sol. 

5. Pinguicula grandiflora

Y finalizamos este breve repaso por algunas de las plantas carnívoras más impresionantes del mundo vegetal con una especie perteneciente a la familia de las Lentibulariaceae a la que podríamos considerar como a una planta carnívora “de incógnito”. Hablamos de la Pinguicula grandiflora, una planta que a priori y a simple vista, podríamos no identificar como una planta carnívora, ya que no cuenta con ninguna estructura anatómica específica que podamos considerar como una “trampa”. Y además, sus grandes flores violetas también ayudan a hacerla pasar por una planta común y corriente. 

Pero nada más lejos de la realidad, la Pinguicula grandiflora  es una planta carnívora con todas las de la ley. Su arma secreta para la caza de insectos no es otra que su base de hojas en forma de roseta. Unas hojas que también desprenden un mucílago pegajoso con el objetivo de capturar a pequeñas presas. 

Una bella planta que podemos encontrar en ciertas zonas altas de Europa, principalmente en países como España, Francia, Suiza e Irlanda, y con la que ponemos el toque de color a este recorrido por algunas de las plantas carnívoras más singulares.

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