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Qué son los parabenos y por qué debemos identificarlos y evitarlos

Los parabenos son un tipo de compuestos químicos casi omnipresentes dentro del mundo de la cosmética. Así, prácticamente el 80 % de los productos cosméticos dedicados a la belleza que pueden encontrarse hoy en día en el mercado cuentan con algún tipo de compuesto clasificable como parabeno. Además, su uso está también muy extendido en la industria alimentaria o en aplicaciones farmacéuticas.

Sin embargo, pese a esta proliferación en muchos de los productos que consumimos, la seguridad de los parabenos para la salud de las personas lleva varios años en entredicho. No en vano, el uso de muchos de estos compuestos parabenos ha sido limitado, cuando no directamente prohibido, por las autoridades europeas. Y así, en torno a los parabenos han surgido infinidad de polémicas y estudios que los relacionan con enfermedades tan graves como el cáncer, con problemas alérgicos o con afecciones de tipo endocrino.  

Por ello, en este artículo vamos a ver un poco más en detalle qué son los parabenos, para qué se utilizan y cuáles son sus posibles efectos adversos sobre la salud. También aprenderemos a identificar la presencia de parabenos en el etiquetado de composición de nuestros productos para ayudarnos a tomar nuestras decisiones de consumo. 

¿Qué son los parabenos y para qué sirven?

Los parabenos son productos químicos orgánicos de tipo éster derivados del ácido p-hidroxibenzoico o ácido para-hidroxibenzoico (también ácido 4-hidroxibenzoico). De este nombre derivan también las siglas que sirven para denominar a muchas de las sales que se pueden formar a partir de estos compuestos y que se utilizan como ingredientes de infinidad de productos cosméticos: PHB, que obedecerían al término para-hidroxibenzoato.

De entre todos los compuestos catalogados como parabenos, los de uso más común en las industrias alimentaria y/o cosmética son el metilparabeno (E-218), el etilparabeno (E-214), el propilparabeno (E-216) y el butilparabeno, sin embargo la lista no termina con ellos, sino que hay otros muchos compuestos de este tipo empleados habitualmente con fines comerciales. 

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La principal utilidad de los parabenos con fines industriales es la de servir como compuestos conservantes en la elaboración de alimentos y de cosméticos. Una utilidad que se extrae de las propiedades fungicidas y bactericidas de los parabenos, unidas al bajo costo de producción de estos compuestos. Y así, podemos encontrar parabenos en todo tipo de alimentos, cremas, lubricantes, champús, medicamentos de uso tópico, dentífricos, bronceadores y un largo etcétera.

La posible relación de los parabenos con el cáncer

Aunque aún no parece haber una evidencia científica al 100 % afianzada sobre la que se pueda construir una base legal que avale el hecho de que los parabenos son perjudiciales para la salud —al menos en lo que a una posible relación con el cáncer se refiere— lo cierto es que la toxicidad de este tipo de químicos está perfectamente documentada, aunque se considera baja, y las polémicas sobre su uso en la composición de productos de consumo humano no son pocas. También está aún por determinar el alcance real de la acción estrogénica de los parabenos en el organismo, algo que podría llegar a catalogarlos como disruptores endocrinos, con todo lo que ello supondría desde los puntos de vista de la salud y la sostenibilidad. 

La principal polémica sobre los posibles efectos adversos de los parabenos para la salud surge en el año 2004, a partir de la publicación de un informe elaborado a partir de un estudio científico conjunto, liderado por la Doctora Philippa Darbre, de la Universidad de Reading, y Mr Lester Barr, del Hospital Universitario de South Manchester. El estudio relacionó la presencia de parabenos en el organismo con el cáncer de mama. Para ello, se analizaron muestras de tejido mamario de 40 mujeres con cáncer de mama sometidas a mastectomías. Los resultados fueron claros: en el 99 % de los casos analizados el tejido mamario afectado por el cáncer mostraba restos de al menos un tipo de parabeno. Además, el 60 % de las muestras analizadas contaba mostraba la presencia de 5 o más tipos de parabenos distintos.

Sin embargo, más allá de los alarmantes datos arrojados por el estudio, aún no se ha establecido científicamente una relación de causalidad entre la presencia de los parabenos en el organismo y la posibilidad del desarrollo de la enfermedad del cáncer, a pesar de la llamativa correlación entre parabenos y cáncer que se desprende del anterior trabajo científico.

Dicho esto, algunas autoridades como la Comisión Europea han determinado la prohibición del uso de algunos de estos compuestos ante la falta de certeza de que su uso alimentario o cosmético sea seguro, como sucedió en 2009 con el uso cosmético del isopropilparabeno, del isobutilparabeno, del fenilparabeno, del bencilparabeno o del pentilparabeno. Además de haber limitado las cantidades que pueden añadirse de algunos de estos parabenos en la composición de muchos de los productos cosméticos de gran consumo. 

¿Cómo identificar los parabenos en la composición de los productos que compramos?

Por último, ahora que ya conocemos un poco mejor qué son los parabenos, para qué sirven estos compuestos y las posibles consecuencias que su uso prolongado puede tener en la salud de las personas, vamos a ver también cómo podemos identificar estos químicos en la lista de ingredientes de los productos que incluimos en nuestro carro de la compra. Una labor para la que, como ya nos sonará de otras ocasiones, no contaremos con la colaboración de los fabricantes.

Lo primero que podemos hacer en este sentido es priorizar el consumo de productos certificados como “libre de parabenos” o paraben free. Y además, debemos sospechar del uso de parabenos en la composición de nuestros productos siempre que encontremos alguna referencia a estos términos comúnmente empleados por los fabricantes:

  • E-214, E-215, E-216, E-217, E-217, E-218, E-219 
  • Benzylparaben
  • Butylparaben
  • Ethylparaben 
  • Isobutylparaben
  • Isopropylparaben
  • Mropylparaben
  • Methylparaben o metylparaben 
  • Propylparaben 
  • Benzoic acid
  • Alcohol bencílico
  • Benzyl alcohol
  • Benzoato de sodio
  • Ammonium Laureate Sulphate
  • Sodium Laureate Sulphate

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