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¿Cuántos tipos de harina hay? Diferencias y usos

La harina es uno de los productos que más abunda en las cocinas de todo el mundo. Aunque, claro, harinas hay muchas y no todas son iguales. Algunos tipos de harina son más frecuentes en unas regiones y otros en otras, porque todo depende de qué cereal, legumbre o fruto se obtenga. Y no todos los cereales o legumbres son igual de abundantes o tradicionales en todos los sitios.

Lo mismo sucede con las recetas de las que forman parte, algunas tan extendidas por todo el mundo que conforman algunos de los alimentos más básicos de muchas dietas. Pero, para entenderlo todo bien y que puedas comprender cuántos tipos de harina hay, cómo los puedes usar y cuáles son sus diferencias, te lo vamos a explicar aquí.

¿Qué es la harina?

La harina es el polvo fino que se obtiene al moler cereales o legumbres. La harina más común es la harina de trigo. Pero también se elaboran harinas de muchos otros tipos de cereales, como de centeno, de avena, de maíz o de arroz. Además de cereales, también se puede obtener de algunas legumbres, sobre todo las que son ricas en almidón, como los garbanzos y las judías, o incluso de frutos como las castañas. Hay que decir que en algunas industrias cárnicas también se elaboran harinas de origen animal, muchas veces procedentes de subproductos como huesos o sangre, y se destinan a alimentos para animales.

La importancia de la harina en la alimentación del ser humano viene desde hace muchos siglos. Es un ingrediente esencial para elaborar pan, alimento que ha formado parte de la dieta de muchos hombres desde tiempos inmemoriales. Pero, actualmente, los distintos tipos de harina forman parte del recetario más común de muchas cocinas. Seguramente, en cualquier casa y restaurante hay, al menos, un tipo de harina vegetal que se usa de un modo común en la cocina.

Los tipos de harina según su origen

Las harinas se pueden dividir, groso modo, en dos tipos según su procedencia: de origen animal y de origen vegetal. Pero, aquí, nos vamos a centrar solo en el segundo tipo, ya que es el más común en lo que nos concierne.

Harina de trigo

Es, probablemente, la harina más común en nuestras cocinas. Es una harina que se utiliza para multitud de recetas, desde el pan a la pasta, pasando por cualquier tipo de masa y muchas otras preparaciones, tanto dulces como saladas. Y es que la harina puede formar parte de recetas tan variopintas como un bizcocho o una empanada.

Aquí deberíamos incluir la harina de trigo integral, que es más interesante nutricionalmente ya que se obtiene a partir del grano completo. También se puede utilizar para la preparación de platos dulces y salados.

Harina de maíz

Otra de las harinas más comunes en todo el mundo, pero sobre todo en los fogones de América, ya que este continente es el que exportó al resto del mundo este cereal. También está presente en multitud de elaboraciones culinarias y, además, hay que tener en cuenta de que no tiene gluten, por lo que está indicada para aquellas personas con problemas de intolerancia. Entre las aplicaciones más populares que podemos encontrar, propias de España están las empanadas, los panes de millo, los tortos y demás recetas tradicionales de la cornisa cantábrica. Por supuesto, no hay que olvidarse de las tortillas de maíz, las arepas, etc.

Harina de cebada

El principal uso de la harina de cebada en cocina es para espesar salsas en distintos guisos. Eso se debe a su consistencia y su sabor neutro. Aunque, también, hay gente que la utiliza para elaborar pan, sin que el resultado pueda asemejarse al del trigo, ya que resulta menos esponjosa y sabrosa. Pero es muy interesante en términos nutricionales, por lo que sí que se puede mezclar con otras harinas con más cuerpo con unos excelentes resultados.

Harina de centeno

La harina de centeno es otro de los tipos de harina más utilizados para hacer pan. Si bien es cierto que su manejo no es tan cómodo y fácil como el de la harina de trigo, su sabor es muy apreciado por muchos consumidores. Al igual que sucede con la harina de cebada, suele mezclarse con otros tipos de harina a la hora de cocinarse, y así es como llega a la mayoría de nuestros hogares, en forma de pan o de galletas.

Harina de arroz

Otro tipo de harina que no contiene gluten y que resulta muy versátil por su ligereza y facilidad de manejo. Es muy popular en alguna de las cocinas asiáticas, sobre todo en Japón, donde se utiliza para preparar fideos de arroz y también para recetas con tempura. Pero se puede utilizar, al igual que la harina de cebada, para espesar guisos y para otras aplicaciones culinarias.

Harina de garbanzo

Aunque no sea muy utilizada en Occidente, la harina resultante de moler garbanzos es muy popular en cocinas de Asia, sobre todo del subcontinente indio. En nuestras regiones es muy popular en los recetarios vegetarianos y veganos, sobre todo en algunos platos en los que se utilizan huevos batidos, como las tortillas, gracias a la consistencia que se obtiene al mezclar esta harina con cerveza o con agua carbonatada.

Otros tipos de harina

Se podría decir que, en el mundo, hay decenas de harinas diferentes, por lo que aquí no podemos contemplarlas todas. Pero, con éstas que te hemos comentado aquí, cubrimos las más importantes. Ahora, también hay que considerar los tipos de harina según su fuerza, algo que te resultará muy útil cuando tengas que preparar una receta con un tipo de harina concreto.

Harina de gran fuerza

Son las harinas menos refinadas y que, al final, contienen más proteínas, en torno a un 13%. Se suelen utilizar para la elaboración de pastas alimenticias y, en algunos países, tienen la denominación de harina 0.

Harina de fuerza

Un poco más refinadas que las anteriores, su contenido en proteínas suele rondar entre el 10% y el 12%. Su uso principal es para la elaboración de pan, aunque es un tipo de harina realmente muy versátil y puede servir también para masas de empanadas, pizzas o, incluso, algunas recetas de repostería. Este tipo de harina equivaldría a las harinas 00 o 000.

Harina débil o harina floja

Por último, tenemos la harina más refinada, con una densidad de proteínas que anda entre el 7% y el 9%, Es la mejor harina para elaborar recetas de repostería fina y su equivalente en grados numéricos es el de harina 0000.

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2 Comentarios

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  1. Gracias por tu informacion. Me ha servido mucho ya que estoy emprendiendo en el area de la panificacion y me encantaria trabajar con una buena harina y muy nutritiva.

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