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Conoce estos tipos de lechugas para hacer ensaladas perfectas

Una alimentación saludable es fundamental para llevar el mejor estilo de vida. ¿Y qué mejor que enriquecer nuestro recetario cotidiano con unas ricas ensaladas que, ahora que se acercan los meses de más calor, nos resultarán completamente irresistibles? La base de muchas ensaladas son las verduras de hojas verdes y, entre éstas, la reina es la lechuga. Pero ¿sabías que hay muchos tipos de lechugas y que algunas de ellas son especialmente adecuadas para las ensaladas?

Si quieres llevar tus ensaladas a un nivel superior y que tus recetas se conviertan en un éxito entre todos tus familiares y amigos, aquí te vamos a dar unas cuantas claves. Todas ellas centradas en la elección del tipo de lechuga más apropiado.

tipos de lechuga

Lechuga francesa o lechuga trocadero

Una de las cosas que más llaman la atención y atraen de una lechuga es su color verde. Sabemos que hay algunos tipos de lechuga que no son tan vivas en lo que se refiere a su tonalidad, pero, cuando vemos unas hojas verdes resplandecientes, nos vemos seducidos y no podemos resistir a la tentación de imaginárnosla en la boca, fresca, crujiente, llena de sabor. ¿No te pasa esto cuando ves una bonita lechuga francesa?

Seguramente, es el prototipo de lechuga que todos imaginamos. La lechuga que trazamos y coloreamos cuando queremos dibujar una ensalada. La que utilizamos cuando queremos acompañar y suavizar esos platos más contundentes, sobre todo de carnes y guisos. La lechuga francesa podría conformar incluso una ensalada por sí sola, o con un poco de cebolleta. Pero tampoco le sentará mal si la acompañas de otras hojas verdes, como la rúcula o el canónigo, por ejemplo.

En cuanto llega la primavera, podemos aprovechar para consumir esta lechuga, que estará en su momento ideal de recolección.

Lechuga romana

Éste es uno de los tipos de lechuga más populares y tradicionales de nuestras tiendas y hogares. La lechuga romana es originaria de España y, por este motivo, también se puede encontrar bajo el nombre de lechuga española o lechuga oreja de burro.

Las ensaladas con este tipo de lechuga te recordarán a esas ensaladas que hacía tu abuela con las lechugas de siempre. Así que, le podrás sacar el máximo partido en una buena ensalada con tomates de temporada, cebolla y, a partir de ahí, dejarla así, con un aliño sencillo, o ir haciéndola más mixta, con atún, espárragos, huevo duro, etc.

Es una de las lechugas más nutritivas que hay y, además, es fácil encontrarla durante todas las épocas del año. De todas maneras, la mejor época para consumirla es la primavera y, sobre todo, el verano.

Los cogollos de lechuga romana

Hay una variedad en pequeño de la lechuga romana que, normalmente, se comercializa como cogollos de ésta. Aunque no se suelen utilizar tanto para los platos que normalmente entendemos como ensaladas, sí que se consumen de modo fresco y aliñados con aceite de oliva y sal, acompañados de anchoas, ventresca de bonitos, pimientos asados, etc.

La temporada de los cogollos es el final del verano y el otoño.

Escarola

El nombre ya nos remite a una ensalada diferente, más juguetona y más atrevida. Porque la escarola, además de esa presencia más dura y rizosa de sus hojas, también tiene otras características que la hacen tremendamente atractiva, como su sabor más amargo o, incluso, picante. Bueno, no pica apenas, pero sí que es algo más atrevida que la lechuga estándar.

Estas propiedades gustativas la hacen perfecta para ser la base de ensaladas un poco más alejadas de las clásicas que hemos propuesto hasta ahora. Así que, vete pensando en unos frutos secos, frutas rojas, tomates cherry, incluso queso de cabra. Y, por supuesto, unos ricos aderezos y vinagretas, que le darán la puntilla a la receta de ensalada perfecta que tanto estás buscando.

Si quieres consumir escarola en el momento perfecto, la mejor época del año para esta verdura es el invierno.

Lechuga Batavia

Si te gustan los tipos de lechuga similar a la lechuga francesa, la Batavia es una de las alternativas más recomendables que puedes encontrar en tu frutería o supermercado favorito. De color mas rojizo, pero con una textura y una forma en sus hojas similar, combina muy bien con otras lechugas, ya que su sabor es bastante potente y se suele mezclar con otras más suaves.

Si tienes esta lechuga en casa, puedes combinarla con muchos ingredientes, aunque, al igual que la escarola, su sabor hace que maride perfectamente con vinagretas con toques dulces y salsas suaves, además de frutos secos como nueces o piñones y frutos rojos también dulces.

La temporada de la lechuga Batavia es la correspondiente al verano.

Lechuga de hoja de roble

No podemos olvidarnos de este tipo de lechuga si queremos ser justos con las variedades más populares y provechosas para hacer ensaladas. Y es que la lechuga de hoja de roble aúna unas características muy interesantes, tanto en forma y color como en sabor.

Sus hojas tiernas y onduladas presentan varias tonalidades, lo que hace que los platos luzcan mucho con ellas. Pero su sabor fácil de combinar y agradable al paladar permite que la utilices sin miedo en ensaladas clásicas o en combinación con otras hojas verdes y también con quesos frescos, vinagretas ligeras, conservas, etc.

La primavera es la estación del año en la que mejores lechugas de hoja de roble vas a encontrar, ya que es su temporada de consumo natural.

Lollo rosso

Foto: Frank C. Müller, Baden-Baden

Si no lo has identificado por su nombre, el origen de esta lechuga es Italia. Es muy fácil de distinguir gracias a sus rizos muy definidos y a su color muy rojizo, aunque también hay una variedad de hojas verdes.

Su sabor es un poco amargo, por lo que puede dar mucho juego a la hora de combinarla con ingredientes más dulces o con frutas como las fresas, el aguacate o los quesos frescos.

Los mejores meses para consumir este tipo de lechuga son los que siguen al verano, principalmente octubre y noviembre.

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