in

Tipos de tomates más consumidos en nuestras mesas. ¿Sabes identificarlos?

Aunque los tomates son una fruta desde el punto de vista biológico, debido a las formas en la que los preparamos y consumimos, a menudo incluimos a este alimento en la categoría de las hortalizas. Así, atendiendo a su uso gastronómico, los tomates serían la segunda hortaliza más consumida en nuestro país, tan solo por detrás de las patatas. Y es que según un estudio elaborado por la empresa pública Mercasa, cada español consume, de media, más de 12 kilos de tomates al año. 

Este alto consumo de tomates es algo muy positivo desde el punto de vista de la salud, ya que los tomates contienen una gran cantidad de nutrientes esenciales que pueden ayudarnos a estar sanos, entre ellos, hidratos de carbono, vitaminas, sales minerales, fibra, proteínas o agua. Destaca también su alta concentración en licopenos y otros carotenos, sustancias responsables del característico color de los tomates y que tienen un potente efecto antioxidante. 

Así, entre los muchos efectos positivos que el consumo habitual de tomates puede tener en nuestra salud destacan la reducción del colesterol y del riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares; la disminución de los efectos del envejecimiento, por el citado contenido en antioxidantes del tomate; su efecto diurético, que nos ayuda a eliminar toxinas; la protección de la piel contra los efectos de los rayos ultravioletas; el fortalecimiento del sistema inmunológico; o la prevención de ciertos tipos de cáncer, como el de próstata, el de páncreas o el de estómago. 

Por todo ello, hoy queremos dedicar unos minutos a conocer un poco mejor a esta fruta tan rica y versátil en la cocina. Para hacerlo, nos centraremos en descubrir cuáles son las 12 clases de tomates que más se consumen en nuestro país. También aprenderemos sobre las principales características de estas variedades de tomate y sobre cuáles son las mejores formas de disfrutar de cada una de ellas.

Los 12 tipos de tomates más consumidos 

1. Tomate Marglobe

La Marglobe es una variedad de tomate muy fácil de encontrar en el mercado debido al buen rendimiento de sus cultivos. Se caracteriza por tener pocas semillas, por su color rojo intenso, la carnosidad de su pulpa y por su piel lisa. Es una clase de tomate muy utilizada para preparar gazpachos, salmorejos y otro tipo de sopas frías a base de tomate. 

2. Tomate pera

Llamado también tomate lágrima o tomate romano, este tomate de piel dura y forma oblonga toma su nombre de las peras precisamente por la cierta similitud que hay entre algunos de estos tomates alargados con esta otra fruta. Se trata de un tomate de acidez moderada y un cierto regusto dulce. Es una de las variedades de tomate más utilizada a nivel comercial para la elaboración de salsas, conservas y productos alimentarios a base de tomate deshidratado. También es una variedad muy apreciada en la preparación de sopas frías como el gazpacho y el salmorejo.

3. Tomate canario

Cultivado desde hace varios siglos en las islas Canarias por iniciativa británica, este tomate se caracteriza por su piel dura y lisa y por su forma esférica casi perfecta. De color rojo intenso y con mucha pulpa, es un tomate perfecto para elaborar salsas. También para hacer platos fríos a base de tomate, como el salmorejo o el gazpacho.

4. Tomate Raf

El tomate Raf es un tomate originario de la Vega de Almería, aparecido hace algunos años como producto de la selección de otras variedades tradicionales de tomate para su hibridación artificial. Se trata de un tomate muy apreciado por su buen sabor y su agradable textura. Como dato curioso, decir que el peculiar nombre de esta variedad de tomate no es más que el acrónimo de Resistente al Fusarium, un género de hongos que afectaba a los cultivos tradicionales de tomate. Se trata de un tomate perfecto para comer en crudo, que se caracteriza por ser de color verde oscuro en el exterior, mientras que su interior es de color rosa suave. También por su peculiar forma irregular. 

5. Tomate Kumato

El kumato, conocido también en algunos lugares como tomate negro, es un tomate de comercialización relativamente reciente, obtenido a través de la hibridación de distintas variedades de tomate, y de marcado carácter ácido. Es perfecto para consumir en crudo, tanto en sopas frías como el gazpacho, como en ensaladas. Su carne es de consistencia firme. Podemos identificarlo fácilmente porque su color es bastante más oscuro que el de la mayoría de las otras variedades de tomate, mostrando muchas veces tonos verdes muy oscuros. Este color oscuro e intenso nos da también una pista sobre su alta concentración de licopenos, un tipo de carotenos, muy habituales también en sandías, albaricoques, pomelos o guayabas, que tienen un potente efecto antioxidante en nuestro organismo.

Leer más: ¿Cómo conservar mejor los tomates?

6. Tomate corazón de buey

Este tomate es fácil de identificar por su gran tamaño y por su llamativa forma, ambas características que le hacen asemejarse a ese “corazón de buey” del que toma prestado el nombre. Es un tipo de tomate muy apreciado en cocina, de sabor suave, muy carnoso y sin demasiadas semillas. Es ideal para tomar crudo en ensaladas y también para elaborar recetas de tomates rellenos. 

7. Tomate cherry

El tomate cherry o tomate cereza es un tomate que se caracteriza por su pequeño tamaño. Podemos encontrarlos redondos o con forma de pera. También se comercializan en diferentes colores, principalmente de color rojo, pero también es fácil verlos en amarillo. Su sabor tiene un ligero toque dulce que es ideal para añadir a ensaladas, pizzas, platos de pasta… 

8. Tomate rosa de Barbastro

Originario de esta localidad Oscense que se caracteriza por su gran tamaño y su color rosado. Se le conoce también como tomate piel de doncella. Es un tipo de tomate carnoso, de piel fina y casi sin semillas. Presenta un sabor dulce y de acidez baja. Fácilmente reconocible por estas características, es un tomate ideal para tomar en crudo, en ensalada o simplemente solo, aliñado con un poco de sal y aceite de oliva virgen. 

9. Tomate Andine Cornue 

El tomate Andine Cornue, conocido también como tomate cornudo de los Andes o como tomate pimiento, es una variedad de tomate pequeña y sabrosa. Ideal para comer en crudo, es perfecto para disfrutar en ensaladas. 

10. Tomate de Montserrat 

Crédito: Wikipedia

Originario de Cataluña, principalmente de la región interior del Vallés, es un tipo de tomate de poca pulpa e interior acostillado. Es por ello una clase de tomate muy indicada para la preparación de tomates rellenos. No es tan habitual en las tiendas como otros tipos de tomate debido a su baja productividad en los cultivos, aunque son muy valorados en gastronomía por su sabor refrescante y dulce. 

11. Tomate de Muchamiel

Se trata de un tomate oriundo de esta población alicantina que se caracteriza por ser un tomate bicolor, presentando manchas verdes y rojas. A medida que avanza el estado de maduración de este tomate, las partes rojas de la fruta se van haciendo cada vez más abundantes. Se trata de un tomate de piel fina, dulzón y de textura suave. Muy indicado para consumir en crudo.  

12. Tomate de colgar

Son tomates originarios de las zonas del levante español, principalmente de los territorios de Cataluña, Valencia y las islas Baleares, donde se les conoce como tomates ramallet (de ramillete). Este nombre se debe a que los tomates forman ramilletes o racimos. Una peculiaridad que los hace ideales para conservar frescos durante varios meses tan solo colgándolos en un lugar seco y fresco. Son perfectos para comer en crudo y, debido a su bajo contenido en agua, son también los mejores tomates para untar, al más puro estilo del conocido pan tumaca, tan tradicional de estas zonas de España.

¿Qué son los juguetes ecológicos y cómo identificarlos?

15 plantas trepadoras y enredaderas bonitas para decorar el exterior de tu casa