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¿Qué tipo de verduras se pueden congelar y cómo hacerlo de forma correcta?

Un 40% menos de verdura en los últimos 50 años. Ese es el dato que arroja un estudio elaborado por la Fundación Española de la Salud, con respecto a los hábitos de alimentación de la población nacional, en concreto, del consumo de verduras y hortalizas de los españoles. Un caso similar ocurre también en Estados Unidos donde, según el portal de noticias, Disabled World, el 90% de la población americana no consume la cantidad diaria de verduras recomendadas por las autoridades sanitarias.

Eso sí, es cierto que en ambos países, parece que la tendencia tiende a revertirse y cada vez se vuelven a consumir más verduras y hortalizas, ya que la población es cada vez más consciente de los beneficios de su consumo para la salud.

Para facilitar la ingesta de verduras y hortalizas, puedes congelarlas y así tenerlas listas para consumir en cualquier momento. De esta manera, evitarás tener que bajar al supermercado a comprarlas cada vez que te apetezcan y podrás tomar verduras frescas de otras temporadas durante todo el año. ¿Qué te parece?

Para ayudarte a que tú también lo hagas, en este artículo vamos a hablarte de qué tipo de verduras se pueden congelar y de cómo hacerlo para que se conserven bien, no pierdan ninguna de sus propiedades y te aporten todo el sabor y los nutrientes que se esperan de ellas. 

Qué verduras se pueden congelar

Más allá de pasarte el domingo entero haciendo el famoso y tan de moda, Batch Cooking, congelar tus verduras te ayudará a poder disponer de las mismas ya cortadas y listas para consumir, ahorrando tiempo, dinero (porque la verdura fuera de su temporada es más cara) y sin que pierdan sus propiedades, que es uno de los mitos que existen sobre el acto de congelar alimentos. 

Algo que no es cierto, siempre y cuando lo hagas de manera correcta y teniendo en cuenta qué tipo de verduras se pueden congelar y cuáles no y, por supuesto, cómo tienes que hacerlo.

Los diferentes estudios científicos realizados dentro y fuera de nuestro país indican que prácticamente el 100% de las verduras y hortalizas se pueden congelar. 

Entre la lista de las verduras que se pueden congelar, se encuentran:

  • El brócoli
  • La berenjena
  • El pimiento
  • El guisante
  • El ajo
  • La cebolla
  • La cebolleta
  • La calabaza
  • El calabacín
  • El puerro
  • La alcachofa
  • La espinaca
  • La acelga
  • El espárrago
  • La col
  • La coliflor
  • El tomate

Verduras que no se recomienda congelar

Todas las variedades de verduras que hemos comentado más arriba, se recomienda congelarlas para disfrutarlas más adelante, por un lado, porque soportan bien la congelación y, por otro lado, porque en la mayoría de los casos se van a utilizar para guisos o guarniciones calientes.

Sin embargo, también hay un listado de verduras que no es recomendable congelar, primero, porque algunos no soportan bien este tipo de temperatura y, en segundo, porque se consumen crudas, a modo de ensalada o guarnición fría, como son: 

  • El tomate (si se congela, no podrá servir para consumo en crudo)
  • El pepino
  • El apio (si se congela, no podrá servir para consumo en crudo)
  • La lechuga (en sus diferentes variantes)
  • La patata (al congelarse, perderá su sabor y textura)

Cómo congelar las verduras

Ahora que ya tienes un listado de las verduras más comunes que sí que se pueden congelar, déjame que te cuente cómo tienes que hacerlo para que cuando las vayas a consumir, estén en su punto de sabor y textura ideal.

Para empezar, es importante que todas las verduras que vayas a congelar se encuentren en su punto óptimo, por un lado y que las trocees, por otro. 

¿Por qué? Primero porque el hecho de que estén en su punto óptimo, te ayudará a que tengan el máximo de sabor que se espera de ellas.

En segundo lugar, porque al cortarlas van a ocupar menos sitio en el congelador y, por tanto, vas a poder guardar más cantidad de ellas. 

Y, por último, porque a la hora de cocinarlas va a ser más fácil que se preparen y se queden en el punto exacto para que no pierdan sus propiedades.

Ahora que ya tienes este punto claro, toca diferenciar entre las verduras que se pueden congelar directamente y las que necesitan ser blanqueadas para poder meterse al congelador.

Verduras que se pueden meter directamente al congelador:

  • El pimiento
  • La cebolla
  • La cebolleta

Dentro de este listado también se incluyen las hierbas aromáticas y algunas especias, como el jengibre y la cúrcuma.

Verduras que necesitan ser blanqueadas antes de congelar:

  • El guisante
  • La judía verde
  • La calabaza
  • El calabacín
  • La zanahoria
  • El brócoli
  • El puerro
  • La alcachofa
  • La remolacha
como congelar las verduras de forma correcta

Para llevar a cabo este proceso de blanqueamiento o escaldado primero tienes que:

  • Limpiar bien las verduras
  • Cortarlas (las que así lo requieran)
  • Ponerlas a cocer durante 2 ó 3 minutos en agua hirviendo
  • Sacarlas directamente a un bol de agua fría
  • Secar antes de meter en el envase en el que las vayas a congelar

Este último paso es muy importante, ya que gracias a ello no pierden sus propiedades. Este proceso de cocción rápida, además de poder congelarlas de manera correcta, te permite que las verduras estén en su punto óptimo y que salgan olores de las bolsas al pasar unos días de su congelación.

Ahora ya solo queda el último paso: saber qué recipiente es mejor para conservar nuestras verduras en el congelador. Existen 3 opciones: 

  • Envasarlas al vacío: es la manera más segura y la que más espacios nos va a ayudar a ahorrar en el congelador. 
  • Utilizar bolsas de cierre hermético: siempre y cuando te asegures de que has sacado todo el aire y has cerrado bien la bolsa.
  • Tarros y tuppers herméticos: ocupan más espacio, pero son muy seguros también, además de evitar que se mezclen olores, en caso de que alguna de las verduras no se haya congelado del todo bien o se mezclen con otro tipo de productos.

Como puedes ver, congelar tus verduras y disfrutar de ellas durante todo el año es mucho más sencillo de lo que parece. Haciéndolo ahorrarás tiempo, dinero y, además, comerás mejor. 

¿A qué esperas para empezar a cuidarte y a cuidar de nuestro planeta evitando el desperdicio alimentario?

Cuéntanos si ya lo hacías  y si conocías estos consejos, así como si tienes otros que quieras añadir a la lista y que le puedan venir genial al resto de lectores. ¡Te leemos!

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